Mi primera clase: Riesgo eléctrico
Estos días he dado mis dos primeras clases y vengo con la sensación de haber hecho un máster exprés en montar materiales, improvisar y aprender sobre la marcha. Porque sí, una cosa es preparar contenido y otra muy distinta es plantarte delante de la gente y que todo fluya. Pero aquí estamos, con la experiencia en la mochila y muchas ganas de contarlo.
Clase 1: Riesgo eléctrico y uso del polímetro
La primera fue sobre riesgo eléctrico y manejo del polímetro. Un tema que, si te lo cuentan mal, puede ser un tostón… pero si lo aterrizas bien, es pura supervivencia. Así que me lié la manta a la cabeza y preparé:
- Un examen para medir de verdad si el concepto había calado (porque lo de "más o menos lo pillo" no vale). → PDF
- Dos PDFs con la información clave, estructurada y masticada, para que no se perdieran entre tanta norma y tanto símbolo. (Más abajo os los pongo)
- Un ejercicio autocorregible con la simbología importante a tener en cuenta.→ PDF
- Unas FAQ con curiosidades para poder hacer el concepto más ameno. (También disponibles al final de este documento)
La verdad es que ver al alumnado conectando los puntos y entendiendo por qué el polímetro no es un juguete fue bastante gratificante. Y sí, hubo preguntas que me hicieron pensar, que es justo lo que quieres que pase.
En qué he fallado:
- No he empleado la pizarra de apoyo nada más que una vez para explicar el circuito en serie y paralelo. Reforzaría mi explicación y ayudaría a los alumnos con mejor memoria visual que auditiva.
- No he podido evitar contestar en gallego cuando me preguntaban en gallego. Que estamos en Galicia, que la educación está programada en gallego, pero tenía un 60% de los alumnos que no eran "galego-falantes". Intentaba corregirlo lo mejor posible cuando me daba cuenta, reforzando la respuesta traducida, pero siempre se "me iba" al gallego.
- No conocía al grupo lo suficiente y el tener que hablar de conceptos no asociados a su formación podía resultar un poco desconcertante para ellos.
Mis puntos fuertes:
- He podido contestar adecuadamente las dudas, trasladado la importancia de la norma, les he hecho recomendaciones para el día a día.
- He llamado su atención desde el primer momento.
- La entonación y el ritmo fueron adecuados según la valoración de la tutora responsable.
- El elemento inicial de captación de atención, la llamada a la acción hacia el alumno, han sido buenas.
Para ser una "mini-clase" de 30 minutos, no ha estado mal... ¿No? ¡Os dejo el material que facilité al alumno para que podáis echar un vistazo!
Esto no ha hecho más que empezar, pero ya sé que la docencia va a darme tantas alegrías como quebraderos de cabeza. Y eso, al final, es lo bonito.
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